Liberalismo: Desarrollo Económico y Batalla Cultural
Durante mi vida he escuchado en reiteradas ocasiones opiniones y discusiones sobre el liberalismo, centrándose tanto en el modelo en sí como en el caso argentino, y sin dudas creo que gran parte de estos “opinólogos” no conocen o ignoran los datos. Sin olvidar que utilizan términos como “neoliberalismo” para descalificar al modelo, o dicen que nunca funcionó y solo le dio prosperidad a los más ricos. Y es después de escuchar a tanta gente que me propongo responder ¿Por qué el liberalismo es superior económicamente y por qué ya no vivimos en un sistema liberal?
Primero debemos entender que este es el único momento histórico donde el mundo se encuentra perfectamente interconectado, pues previamente la tecnología no permitía algo así, además de la existencia de múltiples gobiernos autárquicos.
A continuación, daré una explicación del modelo capitalista con sus efectos en un mundo globalizado.
Primero, entender que este sistema ha sido el único capaz de generar riqueza y ser sustentable en el tiempo, los resultados están a la vista.
Segundo, tenemos el hecho del crecimiento económico a lo largo de la historia. Si plasmamos esto en un gráfico, veremos que en los primeros años de la historia de la humanidad, el PBI era sumamente bajo (a tal punto que no aparece en la gráfica). En segundo lugar, tras el descubrimiento de América y el comercio trasatlántico, la producción se elevó pero seguía siendo menor que la población. Posteriormente, durante las etapas tempranas de la revolución industrial, veremos que se vuelve a dar un salto en estos dos indicadores. Pero no es hasta el siglo XIX que la producción logra superar a la población. Ampliando esta diferencia en la segunda revolución industrial y el siglo XX con una producción que crece cada vez más rápido y una población que cada vez crece más lento.
Imagen proveniente del Libro “El Retorno al Sendero de la Decadencia Argentina”(Javier Milei)
Muchos podrán argumentar que este crecimiento es desigual y solo representa a los países desarrollados. Pero la realidad es otra. Resulta que en economía los especialistas en crecimiento económico han postulado algo que se conoce como “teoría de la convergencia”, que puede resumirse en el hecho de que los países más pobres logran crecer más rápido que los más ricos siempre y cuando mantengan políticas abiertas, puesto que estos países reportan un mayor rendimiento del capital lo que atrae a más inversiones, además de contar con tecnología y métodos fácilmente accesibles desde los países desarrollados (para más información véase “El Retorno al Sendero de la Decadencia Argentina” de Javier Milei, capítulo 1).
Primero debemos entender que este es el único momento histórico donde el mundo se encuentra perfectamente interconectado, pues previamente la tecnología no permitía algo así, además de la existencia de múltiples gobiernos autárquicos.
A continuación, daré una explicación del modelo capitalista con sus efectos en un mundo globalizado.
Primero, entender que este sistema ha sido el único capaz de generar riqueza y ser sustentable en el tiempo, los resultados están a la vista.
Segundo, tenemos el hecho del crecimiento económico a lo largo de la historia. Si plasmamos esto en un gráfico, veremos que en los primeros años de la historia de la humanidad, el PBI era sumamente bajo (a tal punto que no aparece en la gráfica). En segundo lugar, tras el descubrimiento de América y el comercio trasatlántico, la producción se elevó pero seguía siendo menor que la población. Posteriormente, durante las etapas tempranas de la revolución industrial, veremos que se vuelve a dar un salto en estos dos indicadores. Pero no es hasta el siglo XIX que la producción logra superar a la población. Ampliando esta diferencia en la segunda revolución industrial y el siglo XX con una producción que crece cada vez más rápido y una población que cada vez crece más lento.
Imagen proveniente del Libro “El Retorno al Sendero de la Decadencia Argentina”(Javier Milei)
Muchos podrán argumentar que este crecimiento es desigual y solo representa a los países desarrollados. Pero la realidad es otra. Resulta que en economía los especialistas en crecimiento económico han postulado algo que se conoce como “teoría de la convergencia”, que puede resumirse en el hecho de que los países más pobres logran crecer más rápido que los más ricos siempre y cuando mantengan políticas abiertas, puesto que estos países reportan un mayor rendimiento del capital lo que atrae a más inversiones, además de contar con tecnología y métodos fácilmente accesibles desde los países desarrollados (para más información véase “El Retorno al Sendero de la Decadencia Argentina” de Javier Milei, capítulo 1).
Evidencia empírica de la convergencia Imagen proveniente del Libro “El Retorno al Sendero de la Decadencia Argentina”(Javier Milei)
Ahora, es verdad que muchos autores defienden políticas proteccionistas, alegando que la apertura comercial tiene la potencialidad de destruir las economías regionales de los países, pues estos no podrían competir con productos extranjeros. Para esta postura daré dos respuestas: la primera consiste en explicar de forma práctica este supuesto, básicamente, como los productos extranjeros son mejores y más baratos que los nacionales, el estado debe intervenir poniendo barreras arancelarias y regulaciones para así evitar la supuesta pérdida de puestos de trabajo. Pero en el fondo, se está haciendo pagar a los consumidores, ya que estos no pueden disfrutar de esos bienes que son mejores y más baratos teniendo que conformarse con otros peores y más caros. Es por esto que el argumento no tiene sentido. Si se dejase entrar productos extranjeros, el ahorro generado por los bienes más baratos beneficiará a todos, aumentando la inversión, y las empresas extranjeras tendrán incentivos a asentarse en el país al poder ganar más dinero.
El segundo argumento viene dado por la siguiente frase de Milton Friedman (1912-2006) en su programa “Free to Choose”: “Mire este lápiz. No hay una sola persona en el mundo que sepa cómo hacer este lápiz. Notará que tiene una madera, con pintura, una pequeña lámina de metal y una goma de borrar. Sin embargo, ni una sola persona en el mundo podría producir este lápiz. De hecho, miles de personas cooperaron para hacerlo. Las personas que talaron el árbol para obtener la madera; las personas en las minas que produjeron el grafito; aquellos que transportaron los materiales; y las personas que trabajaron en la refinería para producir la goma de borrar. Todos ellos cooperaron para hacer este lápiz, y ni una sola de esas miles de personas lo hizo porque querían hacerlo específicamente, sino porque estaban interesados en sus propios objetivos individuales. “Este ejemplo muestra que el conocimiento y la coordinación de miles de personas pueden ser guiados sin un control centralizado, sino a través de un sistema de precios. Cada una de estas personas realiza su tarea porque los precios en el mercado les indican que es rentable hacerlo, lo cual permite que el lápiz termine en manos de alguien que nunca participó en su fabricación. Así es como una economía libre permite a millones de personas trabajar juntas sin tener que hablar entre ellas o siquiera conocerse.”
En este fragmento, Friedman explica todo el trabajo que se necesita para hacer un lápiz, donde dice que se requieren recursos de todas partes del mundo para poder hacer un simple lápiz (Recomiendo fuertemente ver el capítulo 1 de “Libre para Elegir” para escuchar el ejemplo completo).
Todos estos puntos explican por qué el liberalismo es superior en términos económicos a cualquier otro sistema. Es gracias a estas políticas que los países menos desarrollados pueden soñar con converger junto a los más desarrollados. Es gracias al liberalismo económico que miles de personas de distintas partes del mundo pueden coordinarse para hacer algo tan simple como un lápiz (gracias a precios libres y pocas restricciones en el comercio internacional).
Antes de responder la otra pregunta presente en el título, quisiera explicar por qué el término “neoliberalismo” es erróneo. Citando a Alberto Benegas Lynch (h), “Liberalismo viene de libertad, y no hay tal cosa como vieja o nueva libertad”. Lo que Benegas Lynch está diciendo es que el término no tiene sentido por la simple etimología del mismo.
Y ahora sí, respondiendo la segunda pregunta del texto, el mundo ya no es liberal, pues las políticas proteccionistas pueden verse en todo el mundo, desde Estados Unidos, pasando por Latinoamérica, hasta Asia, sin olvidar las guerras comerciales. Además, postulados como “La teoría monetaria moderna” o las ideas Neo y Post-Keynesianas sin olvidar a los movimientos sociales que respaldan las banderas de la izquierda han logrado sacar al liberalismo del puesto que ocupaba.
Ahora queda responder ¿Volverá el liberalismo a dominar en el pensamiento político? Mi respuesta es que si. Tarde o temprano veremos la caída de la izquierda en el mundo, de heche estamos empezando a verla, y consigo estamos cada vez mas cerca de la vuelta a las ideas de la libertad.
El segundo argumento viene dado por la siguiente frase de Milton Friedman (1912-2006) en su programa “Free to Choose”: “Mire este lápiz. No hay una sola persona en el mundo que sepa cómo hacer este lápiz. Notará que tiene una madera, con pintura, una pequeña lámina de metal y una goma de borrar. Sin embargo, ni una sola persona en el mundo podría producir este lápiz. De hecho, miles de personas cooperaron para hacerlo. Las personas que talaron el árbol para obtener la madera; las personas en las minas que produjeron el grafito; aquellos que transportaron los materiales; y las personas que trabajaron en la refinería para producir la goma de borrar. Todos ellos cooperaron para hacer este lápiz, y ni una sola de esas miles de personas lo hizo porque querían hacerlo específicamente, sino porque estaban interesados en sus propios objetivos individuales. “Este ejemplo muestra que el conocimiento y la coordinación de miles de personas pueden ser guiados sin un control centralizado, sino a través de un sistema de precios. Cada una de estas personas realiza su tarea porque los precios en el mercado les indican que es rentable hacerlo, lo cual permite que el lápiz termine en manos de alguien que nunca participó en su fabricación. Así es como una economía libre permite a millones de personas trabajar juntas sin tener que hablar entre ellas o siquiera conocerse.”
En este fragmento, Friedman explica todo el trabajo que se necesita para hacer un lápiz, donde dice que se requieren recursos de todas partes del mundo para poder hacer un simple lápiz (Recomiendo fuertemente ver el capítulo 1 de “Libre para Elegir” para escuchar el ejemplo completo).
Todos estos puntos explican por qué el liberalismo es superior en términos económicos a cualquier otro sistema. Es gracias a estas políticas que los países menos desarrollados pueden soñar con converger junto a los más desarrollados. Es gracias al liberalismo económico que miles de personas de distintas partes del mundo pueden coordinarse para hacer algo tan simple como un lápiz (gracias a precios libres y pocas restricciones en el comercio internacional).
Antes de responder la otra pregunta presente en el título, quisiera explicar por qué el término “neoliberalismo” es erróneo. Citando a Alberto Benegas Lynch (h), “Liberalismo viene de libertad, y no hay tal cosa como vieja o nueva libertad”. Lo que Benegas Lynch está diciendo es que el término no tiene sentido por la simple etimología del mismo.
Y ahora sí, respondiendo la segunda pregunta del texto, el mundo ya no es liberal, pues las políticas proteccionistas pueden verse en todo el mundo, desde Estados Unidos, pasando por Latinoamérica, hasta Asia, sin olvidar las guerras comerciales. Además, postulados como “La teoría monetaria moderna” o las ideas Neo y Post-Keynesianas sin olvidar a los movimientos sociales que respaldan las banderas de la izquierda han logrado sacar al liberalismo del puesto que ocupaba.
Ahora queda responder ¿Volverá el liberalismo a dominar en el pensamiento político? Mi respuesta es que si. Tarde o temprano veremos la caída de la izquierda en el mundo, de heche estamos empezando a verla, y consigo estamos cada vez mas cerca de la vuelta a las ideas de la libertad.
Bautista Müller
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