La deflación ¿Problema o Bendición?
La deflación es una de las condiciones que más preocupan a los economistas y analistas políticos del mundo. El hecho de que se encuentre asociado a este fenómeno con crisis económicas si bien tiene un sustento histórico considero que está visto desde un punto de vista incorrecto. Es esto y las recientes noticias de una deflación en China lo que me lleva a escribir este artículo. En el presente texto se abordará el fenómeno que es la deflación, que efectos tiene en la economía, por que se produce y si verdaderamente es tan negativo como se piensa.
Primero preguntémonos ¿Qué es la deflación? Este fenómeno es definido por los autores en su mayoría como la caída general y continua de todos los precios en la economía. Sin embargo esta definición resulta errónea a mi parecer. La caída de precios no es más que el aumento del poder adquisitivo de la moneda que se encuentra en estado de deflación. Esta situación es propia de la moneda y no necesariamente de la economía en general.
Ahora bien, existe más de una causa para la deflación. La primera y más conocida es una contracción económica tras la explosión de una burbuja financiera provocada por un Boom previo en la economía. Bajo esta situación al volverse la inversiones insostenibles se vuelve imposible solventar los intereses de la deuda creada por la ampliación del crédito, y en consecuencia, la economía colapsa, generando consigo un aumento repentino en la demanda de dinero lo que dificulta aún más el pago de los intereses de las deudas existentes profundizando la crisis.
Esto se encuentra evidenciado por ejemplo en la crisis subprime o en la gran depresión, sin embargo se suele olvidar algo, en esos casos la inflación no fue la causa del problema sino que fue un efecto del mismo. En la crisis subprime no había deflación hasta la explosión de la burbuja. Previo a eso existía una expansión del crédito dada por tasas de interés artificialmente bajas. En palabras más simples la deflación es un síntoma, similar al aumento de la temperatura corporal, uno no se enferma porque tiene fiebre, uno tiene fiebre porque se enferma antes, con la deflación funciona exactamente igual.
Por el contrario, de darse la deflación por un crecimiento en la producción que supere al aumento de la masa monetaria estos efectos negativos no se darán.
Sin embargo la mayoría, por no decir casi la totalidad de las personas del medio, sostienen que la deflación es implícitamente negativa. En un inicio el postulado parecería tener sentido, pues está contrae el consumo, dificulta el pago de las deudas y al contraer los ingresos de las empresas debería bajar el nivel de empleo. Sin embargo se está obviando un punto muy importante, la capacidad de adaptación del mercado. Analicemos el postulado punto por punto.
En primer lugar el consumo. Se dice que la deflación contrae el consumo, lo cual únicamente es cierto en el corto plazo, ya que lo que se contrae es el consumo inmediato. Se suele olvidar que el ahorro que fomenta la deflación no es otra cosa que consumo que se pasa a futuro, es decir el consumo de baja simplemente se traslada en el tiempo. Sin embargo, están quienes objetan que esto solo sucede en una situación donde las tasas de interés bajan, y que en un entorno deflacionario esto sería imposible. Pero esto es muy fácil rebatir.
Supongamos que vivimos en un país con deflación, resulta que acaba de salir un nuevo modelo de celular, yo como soy un entusiasta de la marca que los fabrica deseo fervientemente comprar uno de estos modelos, pero como hay deflación decido esperar al próximo modelo. Un año más tarde el nuevo modelo es lanzado y yo nuevamente espero un año, y así eternamente pues siempre hubo deflación. Ahora bien el planteo es claramente absurdo, si yo quiero un producto lo voy a comprar, puede que en un entorno deflacionario espere más tiempo, quizás un año, quizás dos, pero conforme más espere menor será mi paciencia y mayor el deseo de adquirir ese nuevo producto.
Sobre la contracción del crédito es real, al disminuir los precios en términos reales de forma constante lo que se genera es una descoordinación entre tasas fijas que con el tiempo se hacen más difíciles de pagar(crecen en términos reales). Sin embargo este postulado ignora la posibilidad de los agentes económicos a adaptarse colocando intereses en términos reales que se adapten según las expectativas del mercado.
Sobre la contracción de los ingresos de las empresas y la consecuente caída del nivel de empleo es una realidad, siempre y cuando hablemos en un entorno con un mercado laboral rígido, si pasamos a un entorno con un mercado de trabajo libre la situación es completamente diferente. Como los salarios se verían aumentados en términos reales los individuos se verían fomentados a ofertar trabajo, el cual en una economía libre y con crecimiento constante sería aceptado pues una empresa para ampliarse necesita personal, personal que en un entorno deflacionario sería fácil de encontrar. Siempre y cuando nos encontramos parados en un mercado libre la deflación no es un problema para el mercado laboral.
Pero es que además la deflación tiene el potencial de aumentar el capital invertido, uno de los problemas señalados por Rothbard por ejemplo en el efecto Ricardo, aquella situación en la que un aumento de los salarios forzará la inversión en maquinaria generando un aumento en la productividad marginal, es que se necesita de un ahorro previo para invertir ese capital. En una economía deflacionaria ese ahorro se ve incentivado y por ende sería mucho más fácil llegar a una situación como la que plantea el efecto Ricardo.
En un entorno deflacionario sin embargo es posible que se lleguen a ver unas tasas de desempleo ligeramente mayores a las que existían antes de la irrupción del fenómeno. Pero esto no es por una caída en el empleo, sino por un aumento en la demanda del mismo.
Puede que todos estos puntos que menciono lleven un tiempo al requerir de la adaptación de los agentes económicos, pero es seguro que una vez esta llegue todos estos efectos mencionado se cumplirán.
Suiza como argumento a favor de la deflación
Pero si alguien no me cree lo invito a presenciar el siguiente caso. Suiza es un país rico ubicado en los Alpes en el centro de Europa, cuenta con indicadores sociales sumamente altos y una situación económica envidiable para casi todos los países del mundo, siendo un país con niveles de deflación constantes.
Gráfico 1. Tasa de inflación de Suiza en el periodo 1991-2023. Fuente Banco Mundial
El gráfico(gráfico 1) muestra claramente la variación de precios en el país alpino entre 1991 y 2009, siendo este último el año que marca el inicio de la era deflacionaria en Suiza, donde previo al 2,8% de inflación del 2022 el número más alto no había llegado al 1%. Sin embargo la economía Suiza no solo no se hundió ni bajaron sus niveles de empleo, más bien lo contrario. Suiza ha mantenido tasas de crecimiento que compiten a la par con otros países ricos como Alemania o Francia(véase gráfico 2). Además por el lado del empleo no solo cuenta con tasas de desempleo bajas(véase gráfico 3), sino que el nivel de empleo en Suiza es el más alto del mundo(véase gráfico 4).
Gráfico 2: Tasa de crecimiento económico, EEUU, Suiza, Zona Euro, Noruega, Reino Unido periodo 2015-2023. Fuente Banco Mundial
Gráfico 3: Tasa de empleo Suiza en el periodo 1991-2024. Fuente Trading Economics
Gráfico 4: Tasa de desempleo en Suiza en el periodo 1991-2023. Fuente Banco Mundial
Si se analiza con detenimiento la gráfica de empleo en Suiza(gráfico 3) se puede observar que tras la caída ocasionada por la crisis internacional del año 2008-2009 el empleo comienza una recuperación. Recuperación que es más lenta que las observables en años anteriores. Sin embargo se logra apreciar que el empleo se estabiliza en niveles en torno al 80% después de un determinado tiempo. Dicho periodo de adaptación es una prueba a lo ya dicho antes de que el mercado una vez se adapte a los efectos de la deflación los efectos negativos de la misma desaparecerán.
Por otro lado en la gráfica sobre desempleo(gráfico 4) se pueden observar fluctuaciones fuertes y constantes en el nivel de desempleo que se estabiliza en niveles del 4% alrededor de 2011. Esto podría confirmar nuestra hipótesis sobre el desempleo, el cual no aumenta por una caída del empleo sino por un aumento en la demanda del mismo.
Conclusiones
Una vez expuesto todo el argumento, quisiera cerrar con un resumen. La deflación no es un fenómeno negativo. La deflación es una situación la cual puede ser sumamente positiva en caso de manejarse adecuadamente y darse por las razones correctas. Si la deflación se da por un aumento de la producción que es superior al de la oferta de dinero entonces no hay razón para preocuparse por esta. Lo que se generará es un aumento en la demanda de empleo y en el ahorro. Efectos los cuales serán aprovechados posteriormente a la adaptación del mercado a la situación deflacionaria.
Sin embargo es necesario recalcar que además de los motivos de la deflación es de vital importancia la existencia de un mercado libre y sin trabas, donde los recursos pueden asignarse fácilmente pues de lo contrario la falta de información de los agentes imposibilitará los efectos positivos que podría tener la deflación.
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