Sindicalismo, Educación Pública y Falsa Igualdad

 Sin lugar a dudas la educación es un asunto de extrema importancia. Es en gran medida gracias a la misma que se han logrado tantos avances en tantos campos que en una sociedad sin educación sería imposible de pensar. Sin embargo, el sector educativo tiene dos grandes problemas, el estado y los sindicatos. Estos dos elementos, que son para la educación lo que un tumor maligno es a una persona, han convertido al sector en un generador de constantes descontentos para los ciudadanos. En el presente artículo trataré  de analizar el porqué la educación se ha visto tan perjudicada por estos dos actores y el que debemos hacer para curar al sector educativo de la enfermedad que tiene.


1.Educacion Publica


En general se suele considerar a la educación pública como uno de los grandes pilares del desarrollo social en el mundo. Se dice que es gracias al estado que tan noble servicio llegó a sectores marginales y que desde ahí la sociedad inició un auténtico desarrollo. Además, se suele argumentar que la educación pública es una medida de igualdad. Ya que gracias a esta las clases bajas son capaces de adquirir conocimientos que de otra manera le serían imposibles.

Sin embargo, y pese a que todo el argumento suena como algo muy conmovedor y que demuestra la nobleza del estado, es totalmente erróneo. No niego que la educación pública pudo haber tenido beneficios al momento de su implementación y por los años siguientes a la misma, sin embargo en la actualidad no es más que un sector decadente que mantiene su clientela gracias a que compite con ventaja por supuestamente ser “gratuito”.

En esencia el sistema educativo público no ha hecho más que empeorar con el paso del tiempo. En comparación con el sector privado que debe atraer clientes con mejores servicios, el sector público simplemente recibe su dinero sin necesidad de estas preocupaciones. En consecuencia mientras el sector privado debe mejorar sus instalaciones, contratar mejor personal y garantizar la continuidad del servicio las escuelas públicas se saltean esto.


2.Nada es gratis, y mucho menos la educación


Sin embargo muchos a pesar de reconocer las ineficiencias del sistema lo defienden diciendo que sin este los sectores pobres no serían capaces de costear las cuotas de la necesarias para educar a sus hijos. Diciendo básicamente que es preferible una educación mínima para todos que una buena para pocos y nula para muchos.

Si bien este argumento puede sonar contundente, y para muchos es la prueba de que el sistema es necesario se está cayendo en un error. Esta idea parte de dos supuestos erróneos, la educación es gratis y los servicios educativos son inaccesibles para las clases bajas en su totalidad.


Sobre los costos de la educación


Para el primer punto quiero citar a Milton Friedman cuando decía “no hay tal cosa como un almuerzo gratis”. La realidad es que ese servicio al que se lo denomina “gratis” es una estafa. Es un servicio que es pagado tanto por los estudiantes de la escuela como los que no, por ende estamos hablando de una desigualdad. Ahora bien, muchos podrán argumentar, los que no van a escuela pública son clases más altas que se pueden permitir pagar esos impuestos, esto es una verdad a medias. Como primer punto debemos recordar que muchos padres de clases trabajadoras medias y bajas envían a sus hijos a escuelas privadas con el fin de que tengan una buena educación, por ende la generalización es errónea. 

Como segundo punto esos impuestos también los pagan las familias que se encuentran en una situación tan marginal que no son capaces de enviar a sus hijos a un colegio público siquiera, esto porque su prioridad no es esa, sino poder darles comida, comida que está cargada con impuestos, impuestos que se usan para mantener la educación la cual esos niños tristemente no pueden tener.

Además la educación pública conlleva otro gran costo, la ineficiencia. Esta misma puede terminar enviando a individuos poco calificados al mercado contra otros que sí lo están y cuyo título de colegio vale lo mismo. Llevando esto a la progresiva pérdida de credibilidad en los estudiantes de escuelas públicas. Haciendo que mentes verdaderamente inteligentes pierdan credibilidad por haber estudiado en un mal colegio.


Sobre la adaptación en el mercado


El otro problema que se mencionó fue la idea de que todos los servicios educativos funcionan con precios inaccesibles para clases bajas. Al decir que sin educación pública no existirá medio posible para que los sectores marginados accedan a la educación es brutalmente inexacto. 

Como primer punto se ignora la adaptabilidad en el mercado. Si existe un público de gente que no puede acceder a la educación entonces se creará un mercado de escuelas accesibles a estos sectores. Sin embargo se suele decir que qué pasaría si no se constituye un mercado lo suficientemente grande, pues entonces entran en acción las ayudas del sector privado. Bajo un sistema libre la filantropía y la caridad florecerán permitiendo la llegada de estos sectores al colegio. Además escuelas privadas podrían otorgar becas con el fin ya sea de ayuda o de obtener un beneficio mostrando que ayudan a comunidades pobres para obtener más clientes.


2.Sindicatos docentes, defensores de la mediocridad y adoctrinadores


Pero existe otro mal que junto a la administración pública de la educación está pudriendo al sistema, los sindicatos docentes.

Estas organizaciones, que supuestamente defienden a los trabajadores y buscan su bienestar frente al de los grandes capitales, son una farsa. Estos simplemente buscan rédito político, beneficiando no a los mejores maestros, sino a los más antiguos.

Un sistema como este lo único que hace es fomentar la incompetencia en el sistema, pongamos un ejemplo. Supongamos que yo soy un profesor de economía en una escuela pública, tengo 20 años de antigüedad, estoy cerca de jubilarse y si me echan deben pagarme una gran indemnización que es un muy buen incentivo para no hacerlo. Ahora yo les pregunto ¿Me esforzare de la misma manera en este caso que si tuviera que ganar cada día mi puesto al no tener beneficios por antigüedad ni indemnizaciones millonarias? La respuesta es que no. En el primer caso claramente el docente se verá incentivado a esforzarse menos. Este menor esfuerzo conlleva también una menor calidad educativa y por ende una menor competitividad para mis alumnos en el futuro.

Pero es que además los sindicatos con su influencia pueden llegar a inclusive incitar a los profesores a desacreditar ideas que son contrarias a sus intereses, como lo es el liberalismo y sus variantes. De esta forma no solamente los sindicatos empeoran la calidad educativa, sino que además la politizan.

Todo esto es consecuencia de un sistema sindical fuerte con una capacidad brutal de inferir en el mercado laboral. Mientras los sindicatos sigan teniendo la influencia que tienen la educación no podrá prosperar.


3.Huelgas y negligencia  con rehenes


Pero quizá lo más preocupante de los sindicatos y la educación pública es que sus actos como el realizar huelgas, suspender clases o recortar las jornadas de trabajo no afectan al gobierno, no son una media de presión contra sus opositores o las empresas, son un ataque directo a los estudiantes de la escuela pública y a los pagadores de impuestos.

Estas huelgas lo que hacen es privar a los estudiantes del ya precario servicio educativo que reciben por buscar el rédito político de los dirigentes sindicales. Dirigentes que gracias a su influencia en el sistema son capaces de destruir la vida laboral de quienes se opongan a estas medidas tomando de rehenes tanto a los estudiantes que deben recibir el servicio como a aquellos que desean brindar el servicio y no lo hacen porque hay una mayoría de sus compañeros que sólo se interesa en sus propios intereses sin darse cuenta de que le deben su trabajo a un país entero que paga sus impuestos.

Pero es que además, si un empleado del sector privado decide formar parte de este tipo de prácticas perfectamente puede hacerlos a costa del pago del día. Por el contrario el profesor de colegio público sigue cobrando aunque no esté trabajando por estar en huelga, esto por el simple hecho de trabajar en un colegio público. 

Pero es que la ineficiencia generada por esto se demuestra cuando los profesores que trabajan en una escuela privada y en una pública no concurren a la pública en favor a la manifestación pero si lo hacen a la privada. Demostrando así que no es una cuestión de luchar por la justicia, es una cuestión de luchar por intereses políticos y personales a costa de toda una red de pagadores de impuesto y niños que deben recibir educación.


4. Universidades públicas, como los pobres pagan a los ricos


Quizás el peor de todos los sectores de la educación pública, si lo separamos en primaria, secundaria, etc, sea el sector universitario. Aquí se suele objetar, pero esto permite a los sectores marginales tener un estudio universitario y así obtener una mayor libertad a la hora de elegir un trabajo y un estilo de vida, sin embargo se ignora algo vital, quienes van  a la universidad.

Quienes más concurren a universidades públicas no son los sectores pobres sino los ricos. Y es que la universidad es más que un estudio, es el traspaso de la edad laboral hacia el futuro para lograr un trabajo mejor remunerado gracias a la mayor calificación. Este traspaso de la edad laboral hacia el futuro es algo que las clases bajas no pueden hacer ya que muchas veces se ven obligadas a trabajar para ayudar a su familia. Siendo que con cada bien que compran, con cada transacción que hacen están pagando la cuota de la universidad a una persona que perfectamente podría pagarla sola.


5.La solución


Ahora bien ¿Cómo podemos solucionar esto? La respuesta es simple, libertad para la educación. 

Como primer punto se debe disminuir la influencia de los sindicatos en el sector, eliminando  a los mismos de ser posible. En segundo lugar, se debe liberar el mercado de trabajo docente ahora sin presión sindical. En tercer lugar se deben eliminar los impuestos a la educación y las industrias asociadas como las bibliotecas, becas u ONG relacionadas al sector. Y finalmente iniciar con el recorte del gasto en educación.  Este puede darse con un sistema de váuchers en un inicio, lo cual sería una mejora notoria al sistema actual. Y así progresar hacia la liberalización total del sector educativo.

Bajo este esquema se forzará la mejoría en el sector educativo, el cumplimiento de la jornada por parte de los maestros y se disminuirán los costos a las instituciones. Un menor gasto público se traduce en menos impuestos lo que beneficia al colectivo de la gente y se podría avanzar hacia una mayor libertad.


6.Conclusión


Para cerrar, es urgente modernizar el sector educativo. La única forma de recuperar la excelencia es a través de la competencia entre instituciones, algo posible solo en un régimen de libertad. Mientras el Estado y los sindicatos sigan interviniendo en la educación, esta se deteriorará aún más, poniendo en riesgo el futuro de los estudiantes.

A pesar de todo, existe esperanza. Esta situación, que aplica a cualquier país con un régimen de educación pública, es insostenible en el tiempo. Y cuando eso ocurra, inevitablemente llegará la libertad.





Bautista Müller



Comentarios

Entradas más populares de este blog

La peligrosa construcción de una línea oficialista en LLA

Los verdaderos efectos de la asistencia social

EL NEGOCIO OCULTO DETRÁS DE LAS CAMISETAS DE FÚTBOL