Solo fútbol ¿No?
España fue una justa campeona por lo que hizo en la cancha, eso no se puede negar. Pero hay cosas que, como mínimo, llamaron la atención.
Según lo que se comentó en redes sociales en estás últimas hora, todo el ambiente parecía distinto: Argentina sin una arenga como años anteriores; esta vez, la de Messi fue diciendo "salgan a jugar al fútbol, olvídense del resto". También hubo muchos usuarios que cuestionaron el arbitraje por considerar que tuvo criterios muy diferentes. Según esas opiniones, varias faltas de España que con otros árbitros podrían haber terminado en amarilla quedaron sin sanción, mientras que acciones similares de Argentina sí fueron cobradas. Para quienes sostienen esa postura, ese doble criterio generó dudas.
También hubo quienes señalaron que resulta curioso que con este árbitro España nunca haya perdido, mientras que Argentina ya había sufrido una derrota muy polémica con él ante Arabia Saudita en 2022. Son antecedentes que, según muchos aficionados en redes, hacen que determinadas designaciones despierten desconfianza. Además, varios usuarios recordaron una polémica que involucra al árbitro desde 2020.
En mayo de 2020, Slavko Vinčić, con residencia en la ciudad de Maribor, Eslovenia, fue detenido durante un gran operativo policial en Bijeljina, Bosnia y Herzegovina, en un establecimiento donde las autoridades investigaban una presunta red vinculada a prostitución, drogas, armas y otros delitos.
El operativo terminó con decenas de personas detenidas y el secuestro de armas, dinero, cocaína y otros elementos. La presencia de un árbitro internacional en ese lugar generó un enorme impacto mediático.
Sin embargo, Vinčić sostuvo que había llegado al lugar por una invitación para una reunión de negocios y que quedó involucrado de manera circunstancial. Tras ser interrogado por las autoridades, fue liberado y no fue acusado ni condenado por esos delitos.
Aun así, en redes sociales muchos aficionados consideran que la FIFA debería evaluar no solo la capacidad técnica de quienes dirigen una final del mundo, sino también si su historial de controversias puede afectar la confianza del público. Y, según esas opiniones, cuando a esa designación se suma un arbitraje que algunos perciben como favorable para uno de los equipos, las dudas no hacen más que crecer.
A eso se suma que, según numerosos comentarios en redes, España parecía celebrar el título incluso antes de la final y que Rodri terminó ganando el Balón de Oro por encima de jugadores como Messi, Mbappé, Bellingham, Kane e incluso de algunos de sus propios compañeros que, para muchos aficionados, habían tenido un mejor Mundial. Una decisión que muchos calificaron como extraña. Tampoco era la primera vez que el premio generaba polémica: en 2024, gran parte del debate en redes consideraba que Vinícius Júnior era el principal candidato al galardón tras su temporada con el Real Madrid. Sin embargo, el premio terminó siendo para Rodri.
Diego Maradona fue uno de los futbolistas que más criticó públicamente a Gianni Infantino y a la FIFA porque durante años sostuvo que el presidente de la FIFA no había cumplido las promesas de transparencia y cambio con las que llegó al cargo.
Maradona afirmó que Infantino había prometido renovar la FIFA, pero que, en su opinión, terminó haciendo todo lo contrario. Incluso llegó a calificarlo públicamente de "traidor", asegurando que, una vez elegido presidente, dejó de comunicarse con él y se alejó de quienes lo habían apoyado. También cuestionó decisiones de la FIFA, como la ampliación del Mundial, y dijo que el fútbol no debía transformarse únicamente en un negocio.
En distintas entrevistas, Maradona insistió en que la FIFA necesitaba recuperar la credibilidad y que las decisiones del organismo debían priorizar al fútbol por encima de otros intereses. Sus críticas nunca estuvieron dirigidas contra el torneo o un partido en particular, sino contra la conducción del máximo organismo del fútbol mundial y la forma en que, según él, se estaba administrando.
Con el paso del tiempo, muchos usuarios en redes consideran que aquellas declaraciones cobran mayor fuerza a la luz de las distintas polémicas que han rodeado al organismo.
Tampoco hay que olvidar que Pierluigi Collina, hoy con un cargo importante en el arbitraje de la FIFA, sigue siendo mencionado en redes por uno de los arbitrajes más discutidos del partido entre Argentina e Inglaterra en el Mundial 2002. Michael Owen reveló años después, tanto en entrevistas como en su autobiografía, que el árbitro italiano le dijo que debía irse al suelo para que le cobrara un penal. Ese episodio continúa siendo recordado y debatido por muchos aficionados.
¿Eso demuestra que el fútbol sea un negocio donde alguien decide quién gana? No, o tal vez sí, pero no somos conscientes, ya que no existen pruebas que permitan afirmarlo. Sin embargo, la historia de la FIFA, marcada por escándalos de corrupción y decisiones controvertidas, hace que cuando se acumulan situaciones llamativas muchos aficionados vuelvan a hacerse preguntas.
España fue una gran campeona. Reconocer eso no impide que también se pueda exigir un arbitraje transparente, criterios iguales para todos y una FIFA que no sea corrupta o, mejor dicho, que genere más confianza que dudas, porque, según expresan muchos aficionados en redes sociales, con tantos errores y decisiones que consideran difíciles de entender, la confianza en el organismo se ha visto afectada.

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