Mao dejó la revolución, Deng dejó la caja llena
Deng Xiaoping: el hombre que no quiso abandonar el comunismo y convirtió a China en una potencia económica En 1978, China era un país completamente diferente al que conocemos hoy. No existían las gigantescas ciudades industriales que dominan la economía mundial, Shenzhen todavía era prácticamente un pequeño asentamiento pesquero y China estaba muy lejos de ser la fábrica del planeta. El país seguía cargando con las consecuencias de décadas de experimentos políticos y económicos, especialmente del Gran Salto Adelante y de la Revolución Cultural. La economía había quedado debilitada, millones de personas seguían viviendo en condiciones de pobreza y el modelo económico basado en la planificación central había demostrado ser incapaz de producir la prosperidad que el régimen había prometido. Y entonces apareció Deng Xiaoping. Deng no llegó al poder con la intención de destruir el sistema comunista chino. Tampoco anunció que China abandonaría el socialismo para convertirse en una econom...