La lucha libertaria en "El Zorro"
Ya he dicho anteriormente que, de manera indudable, existen por lo menos atributos en determinados personajes e historias populares en los cuales se pueden observar rasgos o características atribuibles, en simultáneo, a las luchas o ideales libertarios. Anteriormente desarrollé esta idea con el Martín Fierro, artículo presente en este blog y que invito al lector a leer.
Sin embargo, en esta ocasión no voy a volver a encargarme de la obra de José Hernández. Por el contrario, me interesa una mucho más contemporánea y cuya expresión más conocida no se encuentra en la literatura, sino en las pantallas televisivas. Como podrá adivinar por el título, lector, me estoy refiriendo a la lucha libertaria presente en El Zorro, más específicamente, en la serie de los años 50 creada por Walt Disney.
Buscaré identificar características semejantes a la lucha libertaria en esta historia, a fin de poder demostrar mi punto. No estoy diciendo que el Zorro sea un libertario, ni muchísimo menos. Para el momento en que el personaje fue creado en la obra original no existía la noción de libertario, y ni siquiera existía cuando se publicó la serie. Lo único que digo es que existen, indefectiblemente, características semejantes entre la lucha de Diego de la Vega y la de los libertarios. Dicho lo anterior, comencemos.
Primero debemos identificar a los protagonistas y antagonistas, y el porqué de su enfrentamiento. Por el lado protagónico encontramos a Don Diego de la Vega, un joven educado en España en un colegio militar, sumamente culto y heredero de la fortuna de los de la Vega, siendo estos estancieros. Desde aquí nos estamos refiriendo a un individuo perteneciente al sector productivo; es decir, un privado individual que se encuentra educado, característica que, conforme han ido avanzando los años en el liberalismo, se ha vuelto más importante para defender una sociedad libertaria. No voy a ahondar mucho en este punto, pero podríamos mencionar, por ejemplo, a los paleolibertarios, los cuales, si bien no defienden una educación como tal, defienden un modelo cultural que, guste o no al lector, eso ya no es asunto que me compete, una sociedad debe tener determinados principios para poder desarrollarse en libertad. Esto es semejante a la cultura que posee Diego.
Por otro lado, el antagonista, si bien ha variado a lo largo de la serie, posee, en la gran mayoría de los casos, una característica compartida: el hecho de pertenecer a distintos cargos del Estado. Aquí tenemos al capitán Monasterio y al Águila como los más representativos. El primero era un militar que poseía la gobernatura del pueblo de Los Ángeles y que utilizaba las herramientas legales y militares a su disposición para enriquecerse y explotar a los individuos privados. Un caso característico de esto es aquel con el cual inicia la historia: el de Nacho Torres, quien, por negarse a pagar un tributo, fue encarcelado y liberado posteriormente por el Zorro.
El señor Vargas, por otro lado, era el administrador del sur de California que buscaba hacerse del control de la región completa para establecer su propio Estado por la fuerza. Además de esto, conseguía aliados mediante las promesas de mejores condiciones o ayudas personalizadas. Comportamientos que recuerdan a las autocracias de algunos estados del siglo XX. De nuevo, no estoy diciendo que el Águila sea un líder autocrático modernamente entendido; simplemente recalco que existen semejanzas.
Son estas injusticias las que impulsan a Diego a convertirse en el Zorro, un forajido que lucha contra las injusticias del Estado. Inicialmente, las de Monasterio; luego, las del Águila, y estas continúan durante toda la serie. El Zorro es un defensor del pueblo y no del Estado.
El Zorro protestó contra impuestos confiscatorios, expropiaciones injustas y la injusticia en general perpetrada por parte del monopolio de la violencia, aun siendo más cómodo quedarse disfrutando de su fortuna. En este sentido se vuelve un defensor de la propiedad privada de todos los individuos y no de sus propios intereses.
También lo podemos definir como un defensor de la libertad. Ejemplos de esto son cuando libera a Nacho Torres de su prisión en el capítulo inicial o cuando hace lo propio con la esposa y la hija del mismo personaje más adelante en la historia. Lo mismo hace cuando libera a Joaquín Castañeda en Monterrey.
Y, finalmente, es un defensor de la vida por las ocasiones en las que salvó a individuos de ser injustamente ejecutados. Aquí encontramos muchos casos, como nuevamente el de Nacho Torres o el del sargento García.
Esto es lo que vuelve al Zorro un soldado en la lucha contra los abusos estatales: un individuo exitoso del sector privado que, al ver la injusticia perpetrada desde el Estado, decidió rebelarse y dedicarle su vida a esta lucha. En este sentido es que se lo puede interpretar como libertario.
A modo de cierre, quisiera agradecer al lector por su atención en este breve artículo. Le recuerdo que hay uno donde se habla del Martín Fierro, dándose argumentos similares aplicados a dicha obra. Espero también su opinión en los comentarios.
Sin más que agregar, muchas gracias.

Creo que el problema de esta interpretación está en confundir la defensa de ciertas libertades con una determinada ideología política.
ResponderBorrarQue el Zorro se enfrente a funcionarios corruptos, defienda a personas injustamente encarceladas o se oponga a abusos de poder no lo convierte automáticamente en libertario. Si utilizáramos ese criterio, prácticamente cualquier personaje que luche contra un gobierno abusivo podría ser considerado libertario.
De hecho, hay elementos de la historia que permiten hacer una lectura bastante diferente. El Zorro no utiliza su posición económica simplemente para defender el derecho de propiedad de los individuos, sino que pone su fortuna, su tiempo y sus capacidades al servicio de personas que se encuentran en una situación de vulnerabilidad. Su preocupación central tampoco parece ser que el Estado intervenga menos, sino que quienes tienen poder no abusen de quienes tienen menos.
Además, el Zorro actúa muchas veces en defensa de campesinos, trabajadores, indígenas y habitantes pobres frente a autoridades y terratenientes abusivos. Eso puede acercar algunas de sus acciones mucho más a una lectura igualitarista o incluso socialista que a una estrictamente libertaria.
Incluso hay una contradicción interesante en el argumento: se presenta a Diego de la Vega como representante del "sector productivo" y propietario de una gran fortuna, pero el propio personaje utiliza sus privilegios para combatir un sistema que perjudica a quienes están por debajo de él en la estructura social. No busca simplemente que lo dejen tranquilo con su propiedad; interviene activamente para modificar situaciones de injusticia.
Por eso creo que sería más correcto decir que el Zorro puede ser interpretado desde distintas tradiciones políticas. Tiene elementos que pueden ser compatibles con el liberalismo —como la defensa de la libertad individual, la oposición al abuso de poder y la protección frente a autoridades arbitrarias—, pero también elementos que pueden leerse desde posiciones socialistas o igualitaristas, especialmente por su defensa de los sectores desfavorecidos y su utilización de recursos privados en beneficio colectivo.
En definitiva, afirmar que "el Zorro es libertario" me parece tan discutible como afirmar que "el Zorro es socialista". Es un personaje de ficción creado en otro contexto histórico y político, y proyectar categorías ideológicas contemporáneas sobre él requiere bastante cuidado.
Entiendo el punto, pero creo que hay una diferencia entre decir que el Zorro es literalmente un libertario y señalar que determinadas conductas del personaje pueden interpretarse desde una perspectiva libertaria. El artículo justamente hace esa aclaración desde el principio.
BorrarQue Diego utilice su fortuna para ayudar a personas vulnerables tampoco es necesariamente un argumento contra una lectura liberal o libertaria. La defensa de la propiedad privada no implica que quien posee riqueza tenga prohibido utilizarla voluntariamente para ayudar a otros. De hecho, hay una diferencia importante entre solidaridad voluntaria y redistribución impuesta por el Estado.
Tampoco creo que defender a campesinos, trabajadores o personas pobres convierta automáticamente al personaje en socialista. La cuestión fundamental es cómo se produce esa defensa. El Zorro no busca que el Estado controle la propiedad de Diego, ni propone colectivizar los bienes, ni plantea sustituir la propiedad privada por propiedad estatal. Por el contrario, muchas de sus acciones consisten precisamente en proteger a individuos frente a autoridades que utilizan el poder, los impuestos, las expropiaciones o la violencia institucional para someterlos.
Y ahí me parece que está el núcleo de la interpretación del artículo. No se está diciendo "el Zorro es libertario porque ayuda a los pobres", sino que se están identificando determinados elementos: defensa de la libertad individual, oposición al poder arbitrario, protección de la propiedad, resistencia a impuestos abusivos y enfrentamiento con funcionarios que utilizan el monopolio de la fuerza para beneficio propio.
Por supuesto que también pueden encontrarse elementos que permitan una lectura igualitarista o incluso socialista. Pero que una persona defienda a los sectores más vulnerables no determina por sí mismo su ideología. Si así fuera, tendríamos que considerar socialistas a muchísimos personajes históricos y ficticios que defendieron la libertad y los derechos de personas pobres sin cuestionar la propiedad privada.
Creo que, en definitiva, ambos estamos haciendo una interpretación política de un personaje que no fue creado para representar explícitamente ninguna de estas ideologías. La diferencia está en qué características consideramos más relevantes. Y en ese sentido, me parece perfectamente legítimo señalar que el Zorro presenta rasgos que pueden ser leídos desde una perspectiva libertaria, aunque eso no signifique convertirlo artificialmente en un militante libertario del siglo XXI.