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La lucha libertaria en "Martín Fierro"

 Si nos hacemos la pregunta de cuáles deberían ser los personajes literarios que dominen el pensamiento argentino, y para resolver tal incógnita nos servimos de la política, lo más probable es que lleguemos a creer que tal puesto lo ocupan personajes que encarnen luchas asociadas al colectivismo.

Por ejemplo, alguien podría considerar que Robin Hood sería un gran personaje para referirse al lógico arquetipo argentino por su afán de “redistribuir de una forma más justa la riqueza”. No debemos, sin embargo, olvidar que el mítico personaje originalmente robaba a los cobradores de impuestos y no a los ricos, pero eso es irrelevante ahora.

No obstante, muy por el contrario a lo que se podría llegar a pensar en un principio, quizá el personaje más importante de la literatura argentina encarna en sí mismo una lucha muy liberal. Nos estamos refiriendo al Martín Fierro, específicamente al primero de los dos libros escritos por José Hernández.

Esta obra, escrita en forma de poema, por la cual se conmemora en nuestra nación el Día de la Tradición y de la que prácticamente toda la sociedad conoce algún verso, aunque estos son sobre todo los consejos de La vuelta.

Mi objetivo, por tanto, será explicar cómo la lucha del protagonista de la obra se condice en gran parte con una lucha libertaria. E, inclusive, podríamos decir que comparte rasgos propios de una lucha anarcocapitalista en gran parte, por la emancipación final que ya veremos.

Para empezar, vayamos al inicio de la travesía. Martín Fierro vivía con su familia en su rancho de forma pacífica. En este sentido podemos decir que era un productor privado independiente del Estado, siendo la primera parte de la historia dedicada a explicar lo bien que vivía el gaucho en estas condiciones.

No obstante, esta alegría se termina cuando Fierro es llevado injustamente a la frontera para luchar contra los indios por parte del Estado. De esta manera ya se empieza a mostrar la cara más oscura del monopolio de la violencia.

Originalmente al gaucho se le había prometido un lapso de apenas unos meses de milicia, sumado a que serían pagados en su totalidad. Y, además, esto sería con un buen monto. Ahora bien, los meses fueron pasando, y no solo el servicio militar no se terminaba, sino que además tampoco era remunerado.

De esta manera, Fierro decide terminar con todo y se escapa, convirtiéndose en desertor. Allí llega a su rancho, donde vivía con su familia. Aquel que también le habían prometido que sería cuidado por el Estado, habiéndose convertido este, citando al texto, “en la tapera”.

Viendo esto, Martín Fierro se convirtió en un gaucho malo. Siendo esta la parte en la cual se distancia del espíritu liberal por no respetar los derechos naturales. No obstante, ayuda a demostrar cómo la corrupción terminó corrompiendo a un hombre que, a priori, no hacía mal a nadie.

Esta vida se termina cuando el gaucho conoce a Cruz, quien también se encontraba enojado con el Estado, pues su mujer fue cortejada por un oficial de alto rango. Así, ambos entienden la pena del otro y se escapan. Siendo tal su descontento con el Estado que deciden emanciparse de él e ir a vivir a la frontera con los indios, sin tener que convivir con el monopolio de la violencia.

Habiendo explicado ya todo esto, debe quedar claro que en la obra se dejan explícitas, sobre el monopolio de la violencia, tres cuestiones principales. Primero, se deja claro que este se encuentra lleno de corrupción. Esto lo vemos desde el incumplimiento de la promesa a Fierro hasta la causa del descontento de Cruz.

Luego se permite interpretar el cómo el Estado gana poder gracias al ejército. Este es un aspecto presente en todo el escrito, pues es la milicia la que protagoniza las injusticias.

Finalmente, se demuestra que el monopolio de la violencia, en parte por el primer punto y en parte como una cuestión independiente, miente. Le pasó a Fierro al principio y le pasó a Cruz cuando su superior lo enviaba a trabajar para quedarse con su esposa.

Antes de concluir quisiera dejar claro que no creo que el Martín Fierro sea una oda libertaria, ni mucho menos. Ahora bien, es cierto que su historia se puede asociar en gran parte con la lucha libertaria y anarcocapitalista contra el Estado.

Siendo que es curioso que un pueblo como el nuestro, que tiene al Martín Fierro como obra magna de su literatura, gran parte de la sociedad vea al Estado como un agente enteramente beneficioso que debe expandirse para el bien de todos.

Estas coincidencias pueden encontrarse con algunos otros personajes de la cultura popular de nuestro país, por ejemplo, el Zorro de la icónica serie de Walt Disney. Siendo esto así, me plantearé, dependiendo de cómo sea la recepción de este artículo, hacer otro artículo sobre el personaje enmascarado.

Quisiera aclarar ademas que todo lo esceito anteriormente es jna interpretacion posible,mas no la.unica posible. Unicamente trate de tomar los rasgos mas caracteristicos y nucleares de la trama para explicar unos paralelismos que, aunque explixados parecen evidentes, normalmente no se mencionan. Ade as de aclarar que evidentemente jose hernandez no era libertario dado a que para sus dias tal pensamiwnto aun no existia.

Sin más, espero que esto haya ayudado al lector a reflexionar brevemente y a ver desde otra óptica no solo al Martín Fierro, sino a otras obras también.






Comentarios

  1. Martín Fierro, al igual que Don Quijote, se ha convertido en un personaje que pertenece mucho más allá de su propio autor y de su época. Cada generación puede encontrar en él una interpretación diferente. Don Quijote se enfrenta a un mundo que ya no encaja con sus ideales; Martín Fierro, en cambio, se enfrenta a un sistema que considera injusto y que termina expulsándolo de la sociedad. Ambos personajes, cada uno a su manera, representan al individuo enfrentado a una realidad que no acepta o que considera injusta.

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