Cuando la realidad arruina el relato.

Jorge Lanata lo llamaron operador pero el tiempo terminó dándole la razón

Durante años, Jorge Lanata fue uno de los periodistas más cuestionados por el kirchnerismo. Lo acusaron de mentir, de operar políticamente, de responder a intereses económicos y de construir causas judiciales desde la televisión.

Cada investigación que presentaba era respondida con la misma estrategia: desacreditar al periodista antes que discutir la información.

Sin embargo, con el paso de los años, muchas de aquellas denuncias dejaron de ser solamente informes periodísticos para convertirse en expedientes judiciales.

De la pantalla a los tribunales

Lanata dedicó buena parte de su carrera a investigar el manejo de los fondos públicos durante los gobiernos kirchneristas.

Uno de los casos más emblemáticos fue la denominada "Ruta del Dinero K", donde expuso imágenes, documentos y testimonios que señalaban presuntas maniobras de lavado de dinero vinculadas al empresario Lázaro Báez.

En aquel momento, desde el oficialismo se sostuvo que todo era una operación mediática.

Pero la causa continuó avanzando en la Justicia durante años y terminó con condenas para varios de sus involucrados. Más allá de las distintas instancias de apelación que forman parte del proceso judicial, el caso dejó de ser únicamente una denuncia periodística para convertirse en un expediente con decisiones de los tribunales.

Lo mismo ocurrió con otras investigaciones relacionadas con la obra pública, los hoteles de la familia Kirchner, el patrimonio de funcionarios y los conocidos "Cuadernos de las Coimas", una investigación que involucró a numerosos empresarios y exfuncionarios.

El intento de desacreditar al mensajero

La respuesta política rara vez consistió en refutar cada documento presentado.

Con frecuencia, el eje del debate pasaba a ser Lanata.

Se hablaba de sus problemas de salud, de su vida privada, de su patrimonio o de los medios para los que trabajaba.

Era una estrategia conocida: desplazar la discusión desde las pruebas hacia la persona que las mostraba.

Eso no significa que un periodista sea infalible. Como cualquier profesional, Lanata pudo cometer errores y algunas de sus investigaciones recibieron críticas o fueron debatidas.

Pero también es cierto que una parte importante de las denuncias que presentó terminó siendo investigada por la Justicia y, en distintos casos, derivó en condenas o resoluciones judiciales.

Cuando el tiempo cambia la percepción

Con los años, muchas personas comenzaron a mirar aquellas investigaciones desde otra perspectiva.

Lo que para algunos era "periodismo militante" pasó a ser visto por otros como un trabajo de investigación que anticipó hechos que luego fueron objeto de procesos judiciales.

Esa diferencia explica por qué, tras la muerte de Lanata, incluso muchos de sus críticos reconocieron el impacto que tuvo en el periodismo argentino.

Más allá de las simpatías políticas

No es necesario coincidir con todas las opiniones de Jorge Lanata para reconocer el peso de sus investigaciones.

El periodismo de investigación cumple una función incómoda: exponer información de interés público, aun cuando incomode al poder de turno.

Las conclusiones de cada investigación deben ser evaluadas por la Justicia y por la sociedad, pero sin perder de vista un principio fundamental: cuestionar al periodista no reemplaza la necesidad de responder a los hechos que expone.

Una frase que volvió a cobrar fuerza

Años atrás, Lanata pronunció un editorial muy duro contra Cristina Fernández de Kirchner. En ese momento, muchos lo consideraron exagerado o motivado por la confrontación política:


“Viuda de Kirchner, si yo me dejara conmover por su enfermedad, no le debería decir nada y debería pedir que la trataran. Pero usted se cagó en los pobres de Argentina; usted los robó con cinismo y todavía hoy les miente. Usted prostituyó todo lo que tocó y fomentó el odio y el resentimiento. Sabe porque nunca tuvo méritos propios, ahora, sin nada, es solo una pobre vieja enferma, peleando contra el olvido y arañando desesperadamente por ser alguien en la historia, que ojalá la juzgue como la mierda que fue.”


Jorge Lanata

Con el paso del tiempo, y a la luz de las distintas investigaciones judiciales que involucraron a exfuncionarios y empresarios vinculados a los gobiernos kirchneristas, una parte de la sociedad sostiene que aquellas palabras reflejaban un diagnóstico que terminó siendo respaldado por los hechos conocidos posteriormente.

Otros, en cambio, consideran que el periodista excedió los límites de la crítica política y que sus editoriales respondían también a una posición ideológica definida.

Como ocurre con las figuras más influyentes de la historia argentina reciente, el legado de Jorge Lanata probablemente seguirá siendo objeto de debate.

Pero hay algo difícil de discutir y es que marcó una época en el periodismo de investigación y puso en el centro de la agenda pública denuncias que, con el paso de los años, trascendieron la televisión para convertirse en causas judiciales de enorme impacto institucional.


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