El campeón amnésico
Rudi Völler, el nuevo profesor del fútbol mundial
Rudi Völler fue un gran futbolista y campeón del mundo con Alemania en 1990. Nadie discute su trayectoria.
Pero parece que, además de dirigir el fútbol alemán, ahora decidió asumir otro cargo:
el de juez supremo sobre cómo debe jugar el resto del mundo.
Después de la final del Mundial 2026, Völler afirmó que el estilo de Argentina "no tiene nada que ver con el fútbol" y que no quiere ese modelo para Alemania.
Tiene todo el derecho a opinar.
Lo que no convierte esa opinión en una verdad absoluta.
Resulta llamativo que semejante sentencia llegue precisamente desde un protagonista de la final de 1990 entre Alemania y Argentina.
Aquel partido sigue siendo uno de los más discutidos de la historia de los Mundiales. El penal sancionado por el árbitro mexicano Edgardo Codesal a favor de Alemania continúa siendo objeto de debate entre aficionados, periodistas e incluso exfutbolistas.
Muchos consideran que fue una decisión muy polémica que terminó definiendo la Copa del Mundo.
Por eso sorprende escuchar hoy lecciones sobre pureza futbolística como si aquella final hubiera quedado libre de controversias.
A lo largo de los años, Diego Maradona sostuvo públicamente que el Mundial de 1990 estuvo rodeado de decisiones arbitrales que perjudicaron a la selección argentina. También afirmó que Julio Grondona le había dicho que el equipo debía "ir para atrás", una acusación muy grave que nunca fue probada y que siempre formó parte de las denuncias y opiniones expresadas por Maradona, no de hechos demostrados.
Cada uno es libre de creer o no esas declaraciones.
Lo que no puede hacerse es ignorar que la final de 1990 sigue siendo discutida más de tres décadas después.
¿Qué es el verdadero fútbol?
Völler dice que el estilo argentino "no tiene nada que ver con el fútbol".
Pero el fútbol nunca fue una única manera de jugar.
Hubo campeones ofensivos.
Hubo campeones defensivos.
Hubo equipos de posesión.
Hubo equipos de contraataque.
Todos forman parte de la historia del deporte.
Ganar defendiendo bien también es fútbol.
Presionar también es fútbol.
Jugar de contra también es fútbol.
No existe un certificado internacional que determine cuál es la única forma correcta de jugar.
Nadie es dueño del fútbol
Así como Arturo Pérez-Reverte no es el árbitro moral de la Selección Argentina, Rudi Völler tampoco es el propietario de la definición de fútbol.
Puede preferir otro estilo.
Puede criticar a Scaloni.
Puede cuestionar el planteo argentino.
Todo eso forma parte del debate deportivo.
Lo que resulta exagerado es presentar una preferencia personal como si fuera una verdad indiscutible.
Porque la historia del fútbol demuestra justamente lo contrario: no existe una única manera de ser campeón.
Y quizá antes de repartir lecciones desde Alemania, convenga recordar que una de las finales más polémicas de la historia de los Mundiales fue, precisamente, la que le dio a Alemania su tercer título en 1990. Sobre esa final todavía se discute. Y probablemente se siga discutiendo durante muchos años más.
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